Somos ecuménicos porque trabajamos con todas personas y Comunidades de Fe que quieren compartir el Amor de Cristo sin discriminación. Somos ecuménicos porque somos una iglesia incluyente y trabajamos con todos que luchan por la justicia de los pueblos que viven en las márgenes de nuestro mundo en una era de globalización.

Somos comunidades de fe para todas las personas, unidas por el Bautismo y la Eucaristía. Nuestra fe nos une a la Santa Iglesia Católica y Apostólica, a través de las dimensiones del espacio y el tiempo. Aceptamos la teología enseñada por los credos de los concilios ecuménicos de los siglos IV y V y profesada por la Iglesia a lo largo de los siglos.

Los Concilios históricos son importantes y nos da la base para conversaciones ecuménicas. La base bíblica es importante para entender que es una liturgia para conmemorar nuestra historia y nuestras raíces. La Celebración de la Eucaristía es lo que nos une todos alrededor del Peten y Cáliz. En nuestra iglesia hay espacio por ritos que refleja la Tradición Romana, Anglo-Católica, Ortodoxa, y Tridentina. Que sea en latín, swahili, inglés, español, italiano o cualquier idioma, es la Eucaristía incluyente que nos unifica.

Obispo Carlos Duarte Costa , de Brasil, es una persona importante para nosotros. El, entre otros, nos enseña principios que hoy en día informan nuestra doctrina social. Al estudiar su acción pastoral antes de ser excomulgado por la Iglesia Católica Romana, hay unos puntos clave para reconocer y estudiar.

Es una denominación dentro del movimiento católico independiente. Compartimos con todos los cristianos la creencia de que Jesús es el Hijo de Dios y Redentor de la humanidad. Estamos unidos con los demás a través del re-nacimiento en el bautismo y la comunión de la Eucaristía. Compartimos muchas cosas con nuestros hermanos y nuestras hermanas de otras confesiones, pero hay algunas diferencias básicas.

• En lo político – tomó una posición muy radical en contra del Fascismo – un Estado ligado con los intereses de los grandes empresarios y los miliares. Se opuso el Vaticano y su ligación con los líderes de Alemania y Italia. Hablaba en contra de la impunidad que el gobierno de Brasil ha dado a los fascistas de Alemania y Italia.

• Por los pobres y excluidos – Obispo Duarte nos enseño que el Evangelio nos lleva a los que viven en las márgenes de la sociedad, los olvidados, los sectores dispensables en una época de globalización. El creció la iglesia en “favelas” – los barrios y colonias marginalizados de los centros de poder. Allí viven los pobres y excluidos.

• Madres solteras – Las madres solteras representan un sector de mujeres olvidadas por la iglesia dominante. Visto muchas veces como “pecadoras” sin haber sido casado, la madre sufre más porque muchas veces crece su niño/a sola. Se falta la oportunidad de continuar su educación y muchas veces vive en una pobreza más profunda y grave.

• Divorciados – Obispo Duarte también trabajaba con divorciados. No los excluyeron de la Eucaristía. ¿Con que derecho tiene la iglesia excluir personas del Sacramento más importante y la base de nuestra fe y vida comunal?

• Educación – Un pueblo educado fue importante para el Obispo Duarte. Entendía que la educación fue básica y necesaria para todos. Por eso recomendó que cada parroquia en una “favela” tiene que tener una escuela para los niños excluidos de las escuelas públicas y privadas.

• Proyectos en “favelas,” donde viven los pobres y marginalizados en Brasil. El insistió que la iglesia focaliza su evangelización en los sectores más pobres de Brasil. El insistió que los niños y las niñas aprenderían como leer y escribir.

• Estado Laico – Obispo Carlos Duarte Costa luchó en Brasil para plantear la base política por un “Estado Laico” o sea un estado independiente de la iglesia. Como iglesia nosotros apoyamos los Estados Laicos en los cual funcionamos. Pensamos que somos voces proféticas hablando por la paz, justicia y por la inclusión. No prendemos ser parte de coaliciones que son parte de ni controlado por las fuerzas políticas i económicas.

Hoy en día la Iglesia Católica Ecuménica incorpora estos valores y principios como la base de nuestro trabajo pastoral. Usando la Biblia, Tradición y Ciencia para evangelizar en siglo 21 notamos unas profundizaciones de estos principios. En los 1980’s, en los Estados Unidos no había una iglesia católica para servir a los GLBT’s, divorciados y madres solteras. Había instancias protestantes e independientes , pero ninguna con una vida litúrgica basada en la Eucaristía ni con una Sucesión Apostólica. Nuestros fundadores buscaban una manera de enfrentar esto desafió sin ser una iglesia solamente para los GLBT’s. Se logró el apoyo del Arzobispo Donald Jolly-Gabriel, y Arzobispo Mark Shirilau fundó la Iglesia Católica Ecuménica en California.

En este contexto, y con esta base histórica, la Iglesia Católica Ecuménica – autocéfala e independiente – busca colaboradores para construir una iglesia de Comunidades de Fe a nivel mundial que trabajan para realizar un trabajo pastoral progresista en un contexto de globalización para superar la pobreza, desigualdad, discriminación y exclusión. Nuestra iglesia avanza en Palabra y Acción procesos espirituales, pastorales y sociales que reflejan transformación a nivel personal y social. La Eucaristía sin excluir combinada con es la fuerza espiritual de nuestra Amor, Justicia y Misericordia. Trabajamos en una forma ecuménica con los que comparten esta visión de un mundo mejor que refleja mas el Reino de Dio. Como una iglesia incluyente, damos la bienvenida a los GLBT’s. Nuestra doctrina social y practica pastoral es más amplio que un solo tema. Hay más sectores sociales que han sido excluidos y por los cuales trabajamos.

Paulo Friere habló de la transformación personal y social. En un proceso de evangelización, se produce cambios. Desde Isaias al Juan el Bautista a la práctica del Amor de Jesús Cristo, la conversión tenía que ver cambios personales y sociales. El individuo tiene que ser salvado – tiene que encontrar un especio sin exclusión en la iglesia del Cuerpo y Sangre de Cristo. La sociedad tiene que cambiar para reflejar los mandamientos del Antiguo Testamento y para pre-figurar el Reino de Dios.

Un trabajo de evangelización tiene que romper esquemas de injusticia, de discriminación, de exclusión. Un trabajo de evangelización tiene que abrir espacios para que cada ser humano se siente incluido en una iglesia de Amor y Justicia – que sean ex trabajadores sexuales viviendo en sectores rurales de Kenia con VIH, sacerdotes en busca de una iglesia incluyente en Italia, emigrantes/ inmigrantes en Europa o América Latina o GLBT’s sin casa en México. La experiencia de la Creación – todos creado en la imagen de Dios, la experiencia de encuentro de Moisés con su Dios – YO SOY QUIEN SOY, y la experiencia del Pentecostés nos enseñan que la Mansión de Dios tiene muchas habitaciones y nadie puede ser excluido.

Esto documento sobre nuestra “Doctrina Social” es una primera palabra para dar un marco y contexto de quiénes somos y por donde vamos. Es para abrir una puerta para que podamos conversar con las fuerzas sociales y religiosas para encontrar puntos en común para trabajar juntos y avanzar el Amor de Dios en una praxis transformadora.

Nuestros equipos están trabajando en otros documentos. Sus opiniones y colaboraciones son bienvenidos! Los próximos documentos en proceso son:

1.1. MATRIMONIO

1.2. ABORTO

1.3. ADOPCIÓN /BAUTISMO

1.4. FAMILIA

1.5. VOCACIÓN RELIGIOSA

1.6. MILITARIZACIÓN

1.7. EMIGRANTES/MIGRANTES/INMIGRANTES

1.8. DERECHOS HUMANOS

La Doctrino Social de la Iglesia Católica Ecuménica es un factor único entre los católicos independientes i autocéfala. Nuestro propósito de este documento es abrir una conversación sobre la historia de nosotros y nuestras creencias para explicar nuestras posiciones y postura en el movimiento católica – un movimiento rico de experiencia y lleno del Amor de Dios.

El trabajo ecuménico para nosotros es una convergencia de intenciones y fuerzas en la práctica, no solamente en documentos y acuerdos de la cúpula. Hay unos principios que no se puede negociar. Hay puertas para trabajar juntos y en solidaridad que hay que abrir. El movimiento ecuménico tomó su forma después de la Guerra Mundial II. Había destrucción masiva en toda Europa. Refugiados, huérfanos, ciudades destruidas, fabricas en ruines, hambre, enfermedades. Sin pensar en creencias o formalidades de documentos oficiales, las personas de fe empezaron a trabajar en solidaridad para curar vidas, reconstruir casas, crear sistemas nuevas para promover la reconstrucción de la humanidad.

En el mundo en lo cual estamos – una época de un sistema económica de globalización – hay condiciones equivalente a las situaciones después de la Guerra Mundial II. En este contexto, es nuestra intención avanzar una Doctrina Social de Amor y Solidaridad en una práctica amplia y eficaz.

 

La Iglesia Católica Ecuménica base su Doctrina Social en lo que se considera la Verdad. La Verdad se base en las Escrituras, la Tradición y el Razón/Ciencia. Se llega a la Verdad por un proceso dialógico. En la buscada de la Verdad nuestro método teológica incluye 3 pasos: 1) ver/ experiencia; 2) analizar; y 3) acción pastoral.

Nuestro proceso teológico se base en clarificar y exponer la Palabra de Dios – una palabra de Amor y Paz con Justicia – rompiendo cadenas injustas y construyendo el mundo nuevo. En la tradición de San Marcos, combinamos la predicación del Reino de Dios con educación, curación y el castigo de los demonios.

En la Eucaristía se combinen el Pan y el Vino, el Cuerpo y la Sangre de Cristo. La Eucaristía es la base de nuestra Doctrina Social y la fuerza y poder que nos sostienen. Colectivamente nos reunimos para conmemorar, recordar y dedicarnos de nuevo a Cristo.

++David John

Guadalajara, Febrero, 2016